Contexto: La batalla de Karánsebes (durante la guerra ruso-turca, en la tarde del 17 de septiembre de 1788)
Los primeros en llegar fueron una vanguardia de húsares con
la misión de explorar y limpiar el territorio de posibles enemigos, pero no
encontraron un solo soldado turco. En su lugar apareció un grupo de gitanos que
vendían aguardiente, así que los soldados les compraron unos cuantos barriles y
empezaron a beber mientras llegaban los refuerzos.
Un tiempo después llegó un contingente de infantería, que solicitó su
correspondiente trago de aguardiente. Sin embargo, los húsares (ya borrachos)
se negaron a darles nada y construyeron barricadas en torno a los barriles de
licor. Comenzó entonces una agria disputa entre los dos contingentes que
culminó con un disparo al aire.
Entonces todo se desató. Los rumanos creyeron que el disparo lo había hecho un
francotirador turco y comenzaron a gritar. "¡Turcii! ¡Turcii!",
"¡Los turcos!". Los húsares salieron corriendo. Los infantes se
desbandaron. En un intento por imponer orden, los oficiales austríacos entraron
en escena y comenzaron a gritar "¡Halt!", "Alto". Sin embargo
los soldados creyeron oír "¡Alá!", el grito de guerra de los
otomanos, y el caos se multiplicó.