domingo, 16 de marzo de 2014

Preso por la ironía

¿Quieres escuchar una autentica ironía?

John Coffee se había propuesto darle a la ciudad de Dundalk, Irlanda, una moderna cárcel, amplia y construida con los materiales más resistentes. 
Para ello no dudo en invertir una buena suma de dinero. Coffee no tuvo en cuenta una máxima de cualquier proyecto: por más que se tenga un presupuesto, es muy probable que los gastos finales no concuerden con los estipulados. 
A medida que el edificio avanzaba el emprendedor se iba haciendo cada vez más pobre. El proyecto se concluyó, pero dejó en bancarrota a Coffee, quien se convirtió en el primero preso de su propia cárcel por no poder afrontar sus deudas.

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